El Tango

Patrimonio Cultural Inmaterial

El tango surgió a fines del siglo XIX de la fusión de diversos ritmos que se bailaban al calor de los ambientes de arrabal. La tradición argentina y uruguaya del tango, hoy conocida en el mundo entero, nació en la cuenca del Río de la Plata, entre las clases populares de las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. En esta región, donde se mezclan los emigrantes europeos, los descendientes de esclavos africanos y los nativos (criollos), se produjo una amalgama de costumbres, creencias y ritos que se transformó en una identidad cultural específica. La música, la danza y la poesía del tango son expresiones características de esa identidad, una encarnación y un vector de la diversidad y del diálogo cultural. Practicado en las milongas, el tango ha difundido el espíritu de su comunidad por el mundo entero, adaptándose a nuevos entornos y al paso del tiempo.

Con la nostalgia y la melancolía que aportaron los inmigrantes, el tango fue evolucionando para dar autores e intérpretes de la talla de Astor Piazzolla y Aníbal Troilo. El máximo cantor de tangos de la Argentina fue y será Carlos Gardel. Un circuito evoca la trascendencia del “Zorzal Criollo” en la vida de Buenos Aires.

El Tango fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en el año 2009.

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